Venezuela causa alegría en unos, decepción y miedo en otros, confusión y pasmo en la mayoría. Ángeles Mastretta rescata un texto que pone algunos puntos sobre las íes y ayuda a comprender mejor la tragedia de la política internacional.
Puerto libre
Querer queriendo
Y yo escritora en líneas de agua ¿a quién le mandaré una que alumbre mis deseos de este diciembre? ¿Qué esperanza ha de darme la blanca Navidad?
Nada y todo de otros mundos
Las cosas que heredamos, que son parte del paisaje, del trajín del día a día: que nos alegran con su presencia y nos excederán cuando nos vayamos.
Ámbar para Hugo Hiriart
Angeles Mastretta Querer a Hugo Hiriart es tan fácil como perderse en sus libros. Tengo por su literatura y su persona reverencia y fervor. Él no lo sabe, porque cuando se lo digo anda oyendo otros mundos, quizás la voz de un fantasma o la de un animal fantástico. Tal vez esté pensando en el […]
Médicos Sin Fronteras: dar para quedarse
Angeles Mastretta ¿Cuántas veces, detenidos frente a la guerra y el espanto, frente al dolor de muchos, al abismo de quienes sufren injusticias o persecución nos sentimos inútiles, incapaces de hacer nada que no sea compadecer y asustarnos? Yo, muchas veces. Quieta, entretenida con lo inmediato, si acaso puesta en la rara nimiedad que es […]
La Bitácora de Kraus: una lección
Angeles Mastretta Entre las muchas lecciones que nos deja Arnoldo Kraus, este libro que llamó su bitácora de la pandemia, sigue teniendo actualidad y dando en qué pensar. Con una dedicación generosa y apasionada, con la duda como la más clara constancia de su andar por los días, Arnoldo Kraus puso cerca de nosotros esta […]
Nada como las vacaciones
Fíjense ustedes que me encontré la crónica de unos días de vacaciones en el agosto del año 1999. Hace 26 años, en lo que ahora se llama el Acapulco Diamante y entonces, para mí, seguía siendo el mar abierto, lejos de la bahía más bonita del mundo. Les voy a dejar un poquito de esa […]
Cosas que pasan
Crucé la calle para comprarle flores al señor que hace 30 años se acomoda en la contra esquina de mi casa. No me gusta regatear, lo considero una manía vergonzosa, pero sí busco que el buen hombre no me venda uno de sus ramos de la semana antepasada. Con tal alegato mental y un puñado […]
De repente: un misterio
A mi estudio, que está en un tercer piso, entró, caminando a brincos, un pájaro. Se detuvo a la altura de mis pies. Me quedé inmóvil, para no asustarlo. Lo vi desde mi asiento, andar alrededor, torpemente, meneando la cabeza con escrúpulo. ¿En dónde estaba? ¿Qué era eso? ¿Una flor grande?
Antonia: Un lujo en mi vida
Quisiera poder decir que la veré en la otra vida, pero ya es mucho pedirle al destino. Fue un lujo tenerla cerca en ésta.
