Puerto libre

De repente: un misterio

A mi estudio, que está en un tercer piso, entró, caminando a brincos, un pájaro. Se detuvo a la altura de mis pies. Me quedé inmóvil, para no asustarlo. Lo vi desde mi asiento, andar alrededor, torpemente, meneando la cabeza con escrúpulo. ¿En dónde estaba? ¿Qué era eso? ¿Una flor grande?

Gajes de la desmemoria

Puerto libre

Gajes de la desmemoria

Ayer al mediodía pasó un hombre haciendo sonar una trompeta. Lo vi desde mi azotea. Tocaba con estilo, sin torpeza, una tonada que no había yo oído en décadas. Como cuarenta. Me la trajo a la cabeza y la recordé en trozos. Bajé a comer cantándola con una de esas intensidades que mientras practico me […]