“La patria es el sabor de las cosas que comimos en la infancia” dijo Cardoza y Aragón a quien la guerra, las discordias y la dictadura arrancaron de su país de nacimiento, quitándole la bendición de caminarlo y regalándonos la de su exilio entre nosotros.
Puerto libre
¿Qué más?
Dejo aquí un poco del texto de septiembre en la revista, porque sé que algunos de ustedes vienen antes al blog.
Es verdad
Es verdad, con el tiempo, hemos de atesorar recuerdos inescrutables de estos días. Las voces de los niños en el jardín, los niños a los que no puedo besar, han de volver a mi memoria como un canto inolvidable. Un himno cautivo. Allí andan, con su curiosidad como de abejas, con su litigio en torno […]
Cozumel sin vuelos
Me entero de que otra vez, Cozumel dejará de tener vuelos regulares que vayan de la ciudad de México a la isla y de regreso. Lastima saberlo. Abrigo la esperanza de que será por poco tiempo. Y recuerdo que esto escribí en una época, que creí no volvería jamás, en la que hace muy poco, […]
Abrir ventanas
Como muchos de ustedes saben, estos días no han sido fáciles para la Revista Nexos. Ni para quienes trabajan haciéndola, ni para sus lectores. Aún nos estremece un asombro triste. Por eso quiero dejarles aquí una historia que nos haga repensar esta emoción y seguir andando.
Saber del…
Les dejo aquí mi texto de la revista impresa en agosto. Lo nombré «Saber de miedo». No es muy alegre. Un beso.
Nació un elefantito
En AFRICAM, a muy poco tiempo de la muerte de Amy Camacho, nació un elefantito. Aquí abajo les dejo el parto. Tan natural, tanto, que la mamá elefante lo parió y siguió parada y moviendo su trompa. Sabe de muchas desgracias la familia de los elefantes. Sabe de cómo los usaron en los circos y […]
La música de una carta
Hace mucho que no les escribo. No ha sido por avara, sino porque a veces el silencio me acalla. Y este tiempo ha sido una de esas veces. No he querido dejar de traer a este blog un tesoro que quizás muchos de ustedes ya no conozcan. Yo lo encontré hasta hoy y aquí se […]
Para fortuna del infortunado mundo
Para fortuna del infortunado mundo, hay lujos, —como la música y los árboles, como el soberbio pasado y las catedrales—, que no se desbaratan con necedad.
Sonámbula y tristeando
¡Santo cielo! No he venido a escribirles. Y no puede pretextarse que sea porque no tengo tiempo. Quizás es porque me sobra y lo reparto como quien despilfarra. No sé cómo se van los días, igual que cuando de tanto pasar la misma imagen pareciera quedarse quieta. He dicho ya que me gusta el encierro, […]
