Teodoro Cesarman

Dejo aquí un testimonio de la sabiduría con la que siempre acompañó a sus amigos el tan querido doctor Teodoro Cesarman. Con la añoranza y reverencia que siempre he de tenerle.

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Publicado en: Puerto libre

47 comentarios en “Teodoro Cesarman

  1. Eso está muy bien, querida Lily, que no sea yo sola quien traiga aquí a Juan Ramón.
    Anoche me quedé largo rato mirando a la luna azul, a ver si aparecía por allí mi querido gato, que tuvo la ocurrencia de abandonarme ayer después de veinticuatro años.

  2. Manu, me solidarizo contigo…hoy que de nuevo tenemos luna llena !

    Para dar un alivio a estas penas,
    que me parten la frente y el alma,
    me he quedado mirando a la luna,
    a través de las finas acacias.

    En la luna hay algo que sufre,
    entre un nimbo divino de plata:
    hay algo que besa los ojos
    y que seca, llorando, las lágrimas.

    Yo no sé lo que tiene la luna,
    que acaricia, que duerme y que calma,
    y que mira en silencio al rendido,
    con inmensas piedades de santa.

    Y esta noche, que sufro y que pienso
    libertar de esta carne a mi alma,
    me he quedado mirando a la luna,
    a través de las finas acacias.

    JRJ.

  3. Solo vengo a aportar algo más y supongo que fue por eso que Angeles colgó este post el día 20, día del amigo por estos lares, ¡Feliz día del amigo con dos días de atraso!

    PD: «Quiere a tus amigos y dejate querer por ellos»

  4. Buena recomendación, Héctor.
    Yo llevo practicando lo que recomienda el Dr. Cesarman desde que tengo uso de razón, y he llegado hasta aquí tan feliz y sana como una manzana sin gusanillos.

  5. Hay que ser felices sin duda. Pero la felicidad también puede asociarse con el bienestar fisiológico. La gente bohemia tiene derecho -ok-de ser felices con la dosis que prefieran de su veneno favorito. Pero deben tener cuidado de que realmente son felices porque aman su veneno y no porque son víctimas de la mercadotecnia y el consumismo. Hay gente que se hace rica de los que comen mal, de los que no hacen ejercicio, de los que enferman. Digo «sí» a la felicidad pero «no» a base del consumismo a lo menso.

  6. ¡Queridas! Pero qué emoción me ha dado oírlas conversar ahora. y que Manu traiga a Juan Ramón y que Marion aparezca y que Teresa reaparezca y que Awilda no deje de estar. Muchas gracias,

    1. A ti, las gracias a ti que tienes lleno de palabras este bonito espacio por el que podemos aparecer, irnos y volver pero que conste que yo siempre estoy.

  7. Ya empezó el abuso.

    CÉNIT

    Yo no seré yo, muerte,
    hasta que tú te unas con mi vida
    y me completes así todo;
    hasta que mi mitad de luz se cierre
    con mi mitad de sombra
    —y sea yo equilibrio eterno
    en la mente del mundo:
    unas veces, mi medio yo, radiante;
    otras, mi otro medio yo, en olvido—.

    Yo no seré yo, muerte,
    hasta que tú, en tu turno, vistas
    de huesos pálidos mi alma.

    -JRJ-

          1. Teresa: este tampoco es unas castañuelas, pero a mí me encanta.

            EL TODO

            No recordar nada…
            Que me hunda la noche callada,
            como una bandada
            blanda y acabada.

            (Que no quede nada…
            Que pase la mujer amada
            por una dejada
            estancia soñada)

            No desear nada…
            Perderse en la idea sagrada,
            como una dorada
            sombra en la alborada.

            -JRJ-

        1. Pues sí, Manuela, bello, bellísimo y también verdad.
          Lo único es que no sé si tanto olvido conduce al OLVIDO y ese da más miedo. Claro que el no olvido provoca tal sufrir que puede ser incluso peor. Como sucede habitualmente, un dilema de difícil resolución.

  8. Maravilloso consejo el de Teodoro Cesarman .
    Tengo que buscar ese verbo petar tal como hizo Marion. Max, un poco mas del
    martirio de leer a Juan Ramón ,.no ves que soy masoquista…
    .

    1. Por ti, Awilda, yo martirizo a los demás.

      Cada hora mía me parece
      el agujero que una estrella
      atraída a mi nada, con mi afán,
      quema en mi alma.

      Y ¡ay, cendal de mi vida,
      agujereado como un paño pobre,
      con una estrella viva viéndose
      por cada májico agujero oscuro!

      -JRJ-

    1. Digo yo que no me estarás llamando «aparición»… O ¿sí?
      Al cien por cien! Joooo. Será por eso por lo que se te quiere.
      Yo en ello ando pero a veces voy en zigzag y claro.

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