Sírvame el entendimiento

Nos pasamos la vida viendo vivir a los demás, mientras hacemos el intento de hallarle los modos a nuestra propia vida. Y por quién sabe qué motivo, a veces entendemos mejor las razones de los otros y creemos saber con toda exactitud lo que deberían decidir en cada caso, aunque nos paralice de mañana nuestro propio futuro y muchas veces no tengamos ni la menor idea de qué hacer con el presente más inmediato.

Punto y seguido: Esto creí cuando era menos vieja y el  futuro parecía una larga lista de quehaceres. Ahora me he vuelto humilde. Estoy segura de que ver vivir a los demás  es el espectáculo que más sorpresas nos otorga. Y que intentar comprender, es el trabajo más arduo que nos ha dado la vida.  Que el mundo de los sentimientos y las razones humanas nos es tan conocido como extraño y es tan impredecible como alguna vez lo creímos fácil.

Punto y aparte: los otros y sus vidas son siempre impredecibles y misteriosos, como los buenos libros. De ahí el afán de leerlos.

Música para hoy: De acuerdo: María Callas. Recomiendo escuchar siquiera uno de los enlaces que ayer nos dejaron aquí.

Poesía para hoy:

Sírvame el entendimiento
alguna vez de descanso,
y no siempre esté el ingenio
con el provecho encontrado.

Todo el mundo es opiniones
de pareceres tan varios,
que lo que el uno que es negro
el otro prueba que es blanco.

¿De quién?: Ya saben ustedes, mi lugar común: J.I. ¿Qué culpa tengo yo del tamaño de su genio? En todo ayuda.

 

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Publicado en: Puerto libre

39 comentarios en “Sírvame el entendimiento

  1. bien por las castañuelas. Y la zarzuela …….es mi pasión…………………………………
    Mirar para adentro de mucho dolor…………..a veces

  2. Ya que tenemos el mismo locus amenus, espero hallarte allí algún día…pues cuando me encuentro en mi otro lugar común, también te encuentro allí: las páginas de tus libros.

    ¿Maria Callas?…oh! y entonces inmediatamente escucho en mi memoria la Mamma morta…y le pido a todos los que me rodean que vuelvan a ver «Philadelphia». Del discurso de todas las artes aprendemos a engrandecer el alma…las necesitamos todas, aún cuando sumergida en tus páginas siento que sólo con tus palabras basta. La culpa es tuya, pues parece que has logrado
    «poner bellezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las bellezas».

    Gracias de nuevo por regalarlas por este medio… es un placer sublime.

    Verónica [San Rafael (MZA) Argentina]

  3. Es mucho más fácil y entretenido mirar para afuera que para adentro.
    ¿Y si miramos y encontramos que no nos gusta lo que vemos? Uhhhh, ¡qué miedoooo!

    Y, sin embargo, lo encuentro un deporte sano. El que solo mira para otros, se olvida de quién es (si es que alguna vez lo supo).

    Punto y aparte: Ángeles dile de mi parte a Verónica que ya está bien de meter la pata!!!!

    Y a la familia de Chente dile que ellos no fueron los que lo adoptaron, que fue él el que decidió hacerles un regalo con su compañía.

    Punto final: Deja la flojera y acepta las castañuelas de Max. Ella es sabia.

    1. Yo siempre ando apachurada los Lunes, simpre digo no voy a trabajar ni a hacer nada, quiero mandar mi renuncia por correo electrónico, pero nunca lo cumplo
      Ya para el Martes ando más animada, a mí me funciona seguir un mal día como si andara en patines livianito y sin tocar suelo, sin meterme en problemas y cuando menos lo espero ya pasó el día

      Saludos y gracias por su artículos

  4. Algo de poesía para animar, o desanimar, según…

    ¡Lisa vida
    de experiencia,
    inminencia
    desasida!
    —-

    La perfección ¿existe?
    ¡Empeño vano y triste
    de perfección!

    (El tiempo vuela, en tanto,
    y solo deja el canto
    del corazón)

    -JRJ-

  5. «El ser de las cosas, no su verdad, es la causa de la verdad en el entendimiento».
    -Tomás de Aquino-

    «El entendimiento es una tabla lisa en la cual no hay nada escrito»
    -Aristóteles-

    Nada tengo de aristotélica y, muchísimo menos de tomista, pero en esto coincido con ellos.

  6. ! Que realidad tu primer párrafo !. Lo suscribo totalmente.

    ¿ Porque en lugar de decir «menos vieja» no escribes «más joven «?

    Hermoso el poema de Sor Juana Inés de la Cruz.

    1. Pues puestos a pedir, a mi que me dejen en los 40, ni uno ni uno menos; a los 20, ni de regalo.
      Y, en cuanto al entendimiento, ni para dentro ni para fuera, a mi para lo único que parece haberme servido es para entender cada vez menos.

  7. Humilde pero selectiva.

    Vieja como pa’que …. Estamos en la edad más hermosa.

    Nada nos turba,
    Nada espanta….
    La paciencia todo lo alcanza
    Sólo los amados nos bastan…..

    (versión de una sexagenaria feliz con lo que es y con lo que tiene – con permiso y perdón de la Doctora Teresa-)

    Y aquí entre nos me dan una pena los jóvenes…..!

    Les falta tanto……!

    No cambio mi experiencia por tener 20 años…..

  8. Gracias, Marión, por traer completa esa maravilla de poesía.

    Yo no sé para qué sirve el entendimiento pero sí sé que es más fácil mirar desde afuera que desde adentro.

  9. Según Lily. Yo ahora disfruto muchísimo observando la de mis hijos. Dan los mismos pasos, viven las mismas experiencias, los sinsabores y alegrías que uno ha vivido ya. Me sirven de espejo y de memoria.

  10. La observación de la vida de los otros es una mera distracción para no abordar la nuestra…

    Marión, gracias por el poema entero de Sor Juana… Como dice Ángeles, un verdadero genio !!!

  11. Claro, ella dijo, para muestra hace falta solo un boton, y colgó unos pocos versos de Juana Inés , pero tan fuertes, tan fuertes, que yo quise más y fuí a buscar el poema completo.

    Agárrense fuerte!!!!!! Su título: FINJAMOS QUE SOY FELIZ y es todo un tratado de filosofía.

    FINJAMOS QUE SOY FELIZ

    Finjamos que soy feliz,
    triste pensamiento, un rato;
    quizá prodréis persuadirme,
    aunque yo sé lo contrario,
    que pues sólo en la aprehensión
    dicen que estriban los daños,
    si os imagináis dichoso
    no seréis tan desdichado.

    Sírvame el entendimiento
    alguna vez de descanso,
    y no siempre esté el ingenio
    con el provecho encontrado.
    Todo el mundo es opiniones
    de pareceres tan varios,
    que lo que el uno que es negro
    el otro prueba que es blanco.

    A unos sirve de atractivo
    lo que otro concibe enfado;
    y lo que éste por alivio,
    aquél tiene por trabajo.

    El que está triste, censura
    al alegre de liviano;
    y el que esta alegre se burla
    de ver al triste penando.

    Los dos filósofos griegos
    bien esta verdad probaron:
    pues lo que en el uno risa,
    causaba en el otro llanto.

    Célebre su oposición
    ha sido por siglos tantos,
    sin que cuál acertó, esté
    hasta agora averiguado.

    Antes, en sus dos banderas
    el mundo todo alistado,
    conforme el humor le dicta,
    sigue cada cual el bando.

    Uno dice que de risa
    sólo es digno el mundo vario;
    y otro, que sus infortunios
    son sólo para llorados.

    Para todo se halla prueba
    y razón en qué fundarlo;
    y no hay razón para nada,
    de haber razón para tanto.

    Todos son iguales jueces;
    y siendo iguales y varios,
    no hay quien pueda decidir
    cuál es lo más acertado.

    Pues, si no hay quien lo sentencie,
    ¿por qué pensáis, vos, errado,
    que os cometió Dios a vos
    la decisión de los casos?

    O ¿por qué, contra vos mismo,
    severamente inhumano,
    entre lo amargo y lo dulce,
    queréis elegir lo amargo?

    Si es mío mi entendimiento,
    ¿por qué siempre he de encontrarlo
    tan torpe para el alivio,
    tan agudo para el daño?

    El discurso es un acero
    que sirve para ambos cabos:
    de dar muerte, por la punta,
    por el pomo, de resguardo.

    Si vos, sabiendo el peligro
    queréis por la punta usarlo,
    ¿qué culpa tiene el acero
    del mal uso de la mano?

    No es saber, saber hacer
    discursos sutiles, vanos;
    que el saber consiste sólo
    en elegir lo más sano.

    Especular las desdichas
    y examinar los presagios,
    sólo sirve de que el mal
    crezca con anticiparlo.

    En los trabajos futuros,
    la atención, sutilizando,
    más formidable que el riesgo
    suele fingir el amago.

    Qué feliz es la ignorancia
    del que, indoctamente sabio,
    halla de lo que padece,
    en lo que ignora, sagrado!

    No siempre suben seguros
    vuelos del ingenio osados,
    que buscan trono en el fuego
    y hallan sepulcro en el llanto.

    También es vicio el saber,
    que si no se va atajando,
    cuando menos se conoce
    es más nocivo el estrago;
    y si el vuelo no le abaten,
    en sutilezas cebado,
    por cuidar de lo curioso
    olvida lo necesario.

    Si culta mano no impide
    crecer al árbol copado,
    quita la sustancia al fruto
    la locura de los ramos.

    Si andar a nave ligera
    no estorba lastre pesado,
    sirve el vuelo de que sea
    el precipicio más alto.

    En amenidad inútil,
    ¿qué importa al florido campo,
    si no halla fruto el otoño,
    que ostente flores el mayo?

    ¿De qué sirve al ingenio
    el producir muchos partos,
    si a la multitud se sigue
    el malogro de abortarlos?

    Y a esta desdicha por fuerza
    ha de seguirse el fracaso
    de quedar el que produce,
    si no muerto, lastimado.

    El ingenio es como el fuego,
    que, con la materia ingrato,
    tanto la consume más
    cuando él se ostenta más claro.

    Es de su propio Señor
    tan rebelado vasallo,
    que convierte en sus ofensas
    las armas de su resguardo.

    Este pésimo ejercicio,
    este duro afán pesado,
    a los ojos de los hombres
    dio Dios para ejercitarlos.

    ¿Qué loca ambición nos lleva
    de nosotros olvidados?
    Si es para vivir tan poco,
    ¿de qué sirve saber tanto?
    ¡Oh, si como hay de saber,
    hubiera algún seminario
    o escuela donde a ignorar
    se enseñaran los trabajos!

    ¡Qué felizmente viviera
    el que, flojamente cauto,
    burlara las amenazas
    del influjo de los astros!

    Aprendamos a ignorar,
    pensamiento, pues hallamos
    que cuanto añado al discurso,
    tanto le usurpo a los años.

    Sor Juana Inés de la Cruz.

  12. Y sí, siempre todo depende… en eso también andaba mi pensamiento por estos días. Gracias por tus palabras que siempre reconfortan y se hacen eco de las que no podemos decir o expresar con la sencillez y profundidad que lo hacés vos. 🙂

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