La perica en espera

En el Centro Veterinario México, se ve de todo. Y si no hubiera sido por la pena que daba encontrarse con el animal de quien soy compañía, y verlo sufrir con paciencia, pero sin tregua, la verdad es que hubiera pasado muy buenos ratos mirando el ir y venir de otras calamidades. Ya lo he dicho, cuando una quiera dudar de que existe la bondad humana, cuando el maltrato a los animales le haga creer que todos somos monstruos, pasar por esa antesala tranquiliza. No hay egoísmo en quien quiere a un animal. Cierto que ellos nos hacen sentir imprescindibles, y que tal cosa siempre es una palmada en el hombro de la vanidad, pero quererlos no es sólo la diversión de su presencia,también es cuidarlos. Este perro recobrado, tras dos operaciones de cuya remembranza ustedes ya tienen derecho estar hartos, se ha vuelto un viejo simpático que no sabe que lo es, cada día me oye con más entusiasmo y menos atención. Y aunque en su gesto parezca que hay interés, en realidad él ya está más allá del bien y del mal. Otros perros de sólo oler el hospital entran tiembla y tiembla. Éste va olisqueando a los otros animales y casi podría yo decir que se divierte. Hemos visto de todo. Desde un gato melindroso hasta una puerquita que salió berreando tras la revisión previa a esterilizarla. No quieren que se reproduzca, porque es mascota, no comida. En homenaje a tal certeza ¿saben cómo llamaron? «Bellota». Sin duda la mayoría de los visitantes son perros. Y parece ser que muchos están ahí, como el Nino, porque algo se comieron. Un chiquito se había comido el cable de los focos para el árbol de la navidad y uno grande las sandalias de su dueña con todo y hebillas. El primero sobrevivió, el segundo no. Había una tortuga que no podía tragar y a quien su acongojada dueña le daba de comer con una sonda, y una hurón al que dejaron en custodia mientras pasaban las fiestas. Pero de todo lo que vi, lo más extraño y conmovedor fue a una cotorra, muda. No les podría yo decir quién estaba más acongojada, si ella o la mujer que la acunaba en un rebozo mientras oía la sentencia de una las recepcionistas. «Mire, me dice la doctora que todavía no podemos darle horario para la operación porque aún no están listos los resultados de sus análisis». Ambas la oyeron estupefactas. No sé si la cotorra tendrá memoria para luego repetir cosas como «horario, horario», pero la mujer tenía la congoja de quien puede perder a su mejor aliada. Pero eso pienso porque pude leer más en su mirada que en la de la periquita verde, con plumas mojadas que apretaba en su rebozo. ¿En dónde habrá nacido semejante animal? Son de tierra caliente, y ahora ya está prohibido traficar con ellas, pero se ve que ésta ya es vieja, y que su dueña la ha tenido cerca muchos años. Puedo decir que hasta se parecían. La cabeza emplumada del pájaro tenía el mismo desorden que la de quien la cargaba. Cuando las encontré ya iba yo saliendo con el trofeo de mi perro curado, y casi sentí culpa de estar tan contenta cerca de tanta decepción. Ahora que las recuerdo me pregunto qué habrá sido de ellas. He de preguntarlo mañana. Y se los cuento.


40 comentarios en “La perica en espera

  1. What I love about PRAT.UK is how unpredictable it is. The Poke often feels like social media jokes stretched into articles, but PRAT.UK delivers proper satire. It’s leagues ahead of the competition.

  2. Hace una eternidad que no os doy la lata con Juan Ramón, y eso no puede ser.

    ¡Sí, que siga cantando…,
    que no lo piense nunca!
    ¡Señor, que viva alegre
    hasta la hora última!

    Rosas y rosas sean
    sus vistas más obscuras
    que nunca el calosfrío
    del mal presajio.

    Que no sepa por qué
    las cosas se le azulan.

    -JRJ-

  3. Y digo yo, ¿Habrá algún perro que no esté más allá del bien y del mal?
    A mí me parece que los perros son reencarnaciones de sabios antepasados. A lo mejor Nino es la reencarnación de Camus, o quizás de Darwin, porque creo que él sabía que sobreviviría por ser el más apto para ello.
    Me encantó la anécdota de la pobre cotorra muda. Vaya a saber qué habrá visto, qué la habrá asustado o qué sabia muda se habrá reencarnado en ella.
    saludos a todos

  4. Parece que por fin Nino se ha recuperado por completo. Angeles debe sentirse feliz .
    A ver si le consigues dar seguimiento a la perica.

  5. ¡Meee reencantó tu texto de hoy!
    Me identifiqué en cada una de tus palabras, Ángeles. Nos identificamos, debí decir, pues aquí pegadita tengo a Queca que es tan inconsciente y entusiasta del veterinario como el propio Nino. Nunca vi otra perra que celebrase tanto entrar en la clínica, si bien es cierto que Queca tiene la disculpa de conocer a la vete, que es amiga de toda la vida.

    He estado alejada de mi perra desde el viernes hasta hoy y me ha parecido una eternidad. 🙂

  6. Que extraño y que cierto lo que mencionas.. eso de que el gozo propio se marchita al menos temproalmente frente a la pena ajena. Supongo qeu será porqeu somos empáticos, o quiza, porque tememos que al ostentarla se nos escape esa felicidad que acabamos de conseguir…
    Como sea, espero que la periquita y su dueña esten bien… Aqui cerca de mi casa hay un perico y hablando con el dueño me decia que pueden llegar a vivir hasta 80 años.. asiq eu vete tu a saber la edad de la perica esa!
    Me alegra que Nino y vos hayan obtenido el alta! .. Lo he visto a el, precioso en una foto del sidebar pero no pude comentar la foto por no tener twitter. Que barbinchito mas bello. El parece ir feliz por la vida, y obviamente, la veterinaria debe ser para él, como el club social 🙂

    Abrazo grande desde Argentina.-

  7. Dicen que las personas que quieren y respetan a los animales también quieren y respetan a los seres humanos

    Eso lo he podido constatar

    Saludos

  8. Aquí estoy! Yo no tengo mascotas y no aprendí a convivir con ellos. Sin embargo, disfruto de ver cómo quieren a «sus animales» que viene siendo parte de la familia. En tu caso, Angeles, como Nino. Conviví bien con la Micha de Isa. Mis respetos para ustedes,que les tienen tanto cariño y cuidado; por ello entiendo que sufran junto con ellos. Sí, habrá que informarnos que pasó con la perica.
    Saludos y garbanzos a todos.

  9. !Hola Ángeles!
    Me da mucho gusto encontrarte por Facebook (también te sigo por Twitter y ahora encontrarme tu Blog).
    Soy trovador, nací en Puebla, estudié en el Oriente, después en la BUAP y hace diez años me vine a vivir a Tijuana. Me gustan mucho tus libros, te admiro mucho y tengo el sueño de algún día conocerte y regalarte mis discos.
    Hasta que llegue ese día y como se que te gustan los boleros, te comparto estos dos que escribí hace unos años:
    COMO DICEN
    https://www.youtube.com/watch?v=KqjyYuFQ8yg
    PARABIEN
    https://soundcloud.com/gerardopablo/4-parabien-quesoy-gerardopablo

    Así como esta canción que al igual que el disco al que pertenece, está basada en la Obra de Eduardo Galeano con su generoso permiso:
    https://www.youtube.com/watch?v=gr45RqK0zic

    Un gran abrazo con mucho respeto y gratitud.
    Gerardo Pablo
    gerardopablo@gmail.com

  10. Sofía y Margarita: Bienvenidas a la tertulia que hoy no ha estado frencuentada por las habituales, pero que siempre es alegre. Gracias por su cariño. A

    1. Ya sé, se me hace raro :3 pero bueno gracias, por todo. Eres un amor 🙂
      Estaré frecuentado este lugar a menudo, me gusta mucho. ¡Que bonita bienvenida!

  11. Angeles, te hablo de tu, porque al cabo del tiempo eres parte importante de mi vida, te leo en todo lo que tu mente expone y te siento como una gran amiga cercana a la que puedo consultar cuando me siento triste o acongojada, con decirte que le he encontrado un cierto valor a los boleros, que tánto te gustan, antes solo me gustaba el jazz (desde niña ha sido mi pasión), con abrir tu blog o alguno de tus libros, sobretodo el ultimo que escribiste, que mas que novela, pareciera una justificación divina de vida!, me siento junto a una amiga, mi «amigocha» de vida!.
    Te quiero mucho señora preciosa y que dios te bendiga siempre!, estoy en espera de una nueva experiencia dentro de tu literatura…….cuídate mucho y te deseo un muy feliz año! Con tu Hector (por cierto, adiós a los padres, esta precioso! Y me dio una pauta para pensar en hacer lo mismo para dejar a mis hijas, yo también tengo mucho que contar! Mi padre fue piloto aviador y mi vida esta llena de experiencias viajeras), con tus maravillosos hijos y con Nino, que ahora es un perro feliz y seguramente agradecido!.
    Feliz año!

  12. Hola Ángeles, espero que Nino este mejor, hablando de la cotorrrita, ya sabes lo que dicen: Nuestras mascotas se parecen a nosotros 🙂 (No es por ser chismosa, pero esperemos el final de la periquita, ojalá y también sean buenas noticias, hasta fiesta se podría hacer y toda la cosa..)

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