De Maridos

Una querida amiga, pasó de noche por mi libro «Maridos». Me ha dado una alegría porque así podré regalárselo ahora que viene su cumpleaños. Pero mientras la encuentro y eso pasa, aquí les dejo el principio para ver si a alguien más se le antoja saber qué sigue:

Una tarde naranja, Julia Corzas le abrió la puerta a su tercer marido. El hombre era un espécimen de manos rotundas y ojos vivísimos que alguna vez se creyó amado por los dioses, que aún traía en los hombros el encanto de un gitano y en los pies el andar de un guerrero. Tenía el pelo castaño en otros tiempos, pero cuando ella lo vio detenido en el umbral de su casa, la luz que iluminaba su frente se entretuvo en las canas suavizando el gesto con que la saludó sin abrir la boca.

–Mira que seguir siendo guapo—dijo ella como si hablara consigo misma.

Llevaban años de no verse. Cuando lo conoció, Julia era pálida como un canario, inconsciente como un gorrión, necia como un pájaro carpintero, concentrada como lechuza, incansable como un colibrí. Tan distintas alas en la misma mujer daban una criatura atractiva y volátil, empeñada en decir que sólo ambicionaba estarse quieta.

 

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Puerto libre

4 comentarios en “De Maridos

  1. No puede ser!!! No estaba al dia con estas dos últimas entradas. Justamente ayer volvi a agarrar «Maridos». ¿Puede ser que ningun autor me llegue tanto?

  2. Tu vecina den d e la 15 pte y 15 sur he leído todos tus libres con remembranzas de esos años so y de la fuente pilar, José de la fuente cronometraba con tu papá Carlos?????

  3. Sacaron el tablero de ajedrez. Abajo estaba el lago adormeciéndose. Julia Corzas sonrió enseñando su hilera de pequeños dientes. Había pocos paisajes tan perfectos como la sonrisa de Julia con los montes detrás, los ojos de Julia mirando al agua con la punta de ironía que no perdieron nunca, la cabeza de Julia que él sabía oyendo a toda hora la música de fondo de su propia invención.

    La edición que tengo de «Maridos» es de Seix Barral, 2007.

    La lectura de «Mujeres de ojos negros» me impactó e hizo que me convirtiera en fiel seguidora de tus creaciones. Y de tus blogs.

    Gracias, espero que siga la cadena que has iniciado; me parece una idea hermosa.
    Un abrazo.
    Isabel

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *